La vida en un segundo
Han tenido que pasar dos días para poder tener las fuerzas para contar lo sucedido. Para recapacitar, saber lo que ocurrió, sacar las conclusiones adecuadas y hacer el análisis correcto. Porque se trataba de una cosa grave. Se trataba de la vida de un niño. De un niño como el pequeño Ailán, que retratado su cuerpo ahogado en una playa hizo estremecerse a toda la comunidad internacional. Y es que la vida de los niños es para todos lo mas precioso y lo mas importante. Porque, usando la tan manida frase, son todo inocencia y tienen toda la vida por delante. Porque son tan limpios y puros, tan inocentes de todo que merecen el mayor de los cuidados por parte de todos. hace dos días volvía a casa por mi ruta habitual, eso si, en mi bicicleta. Hacía un día espléndido de sol y los turistas abarrotaban el centro de Madrid. Paseaba tranquilamente por el carril bici de la calle Mayor en dirección a la Casa de Campo, donde dejando atrás la urbe y sus humos y ruidos suelo sumergirme con mi bicicle...