Tramposos

Otra vez. Ahora han cazado a Frank Schleck. Si, el que quedó tercero cuando Contador y que entonces pasó al segundo... Vamos, que te da la sensación de que no hay ninguno limpio. Que pena, que asco, que espectáculo. Ojala mis niños no vean esto, no lean la noticia. Ellos son diferentes. Tienen ilusión, montan en bici para divertirse, sin importar, al menos no mucho, el puesto ni el resultado. No viven de esto y así disfrutan y viven la vida con inocencia, sin hacer trampas. Los ciclistas "profesionales" no, ellos hacen trampa. Les cogieron y les seguirán cogiendo pero ellos seguirán haciendo trampas. No aprenden. Ellos debieron aprender solo a montar en bicicleta. No les enseñaron a ser personas maduras, limpias, honestas y honradas. Aprendieron a demarrar con fuerza pero no aprendieron a ser justos. Aprendieron a cambiar el desarrollo pero no aprendieron a asumir las propias limitaciones. Aprendieron a ganar sin aprender a perder. No maduraron como personas a la misma velocidad que maduraban como ciclistas. En mi escuela no. Mis niños son pequeñas personas que van creciendo en lo físico y en lo personal al mismo tiempo. Todos son buenos  honrados e inocentes. Son buenos ciclistas, quizá no son los mejores, pero no son tramposos. No hacen trampas y eso los convierte en campeones. No como Schleck, no como tantos otros.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Giro número 100

Las bicicletas son para el verano... o no.