La cultura del esfuerzo
El ciclismo, nuestro deporte, nuestra pasión, es la suma de muchos y diversos factores. uno de ellos, quizá el más importante es el esfuerzo. El esfuerzo físico y mental, anímico que conlleva el ciclismo. Las largas sesiones de entrenamiento, las intensas series al límite del esfuerzo. Físicamente nos harán más fuertes, más resistentes, mejores. Aparentemente esa es una consecuencia fácil de comprobar en el ciclismo. Pero existe otro esfuerzo, el mental, el anímico, el moral. Un ciclista aprende a vivir en la zona del esfuerzo. No es una zona cómoda para el común de los mortales. Pero el ciclista se encuentra aquí como en casa. Aplica la cultura del esfuerzo a otros ámbitos de la vida. Al trabajo, a los estudios, a la atención a la familia y los amigos. El ciclista dispone entonces de más recursos que el resto. Se esfuerza y no le importa en superar las barreras y obstáculos que la vida nos pone delante. Toma las adversidades como se toma un puerto de montañ...