Le Tour 2017, Primera parte
Llegó el evento del año, lo más esperado. la mayor y mejor carrera ciclista de la temporada, que, digamos lo que digamos, congrega a millones y millones de espectadores frente al televisor y a lo largo de las cunetas de las carreteras francesas. Los 200 elegidos se han preparado durante toda la temporada para esto, para este momento. Horas y horas de entrenamientos bajo la lluvia, el frío, el sol, el viento, en solitario o en grupo para llegar en el mejor estado de forma hasta aquí.
Las primeras jornadas suelen ser de nervios, propicias para los sprinters puros, los Kittel, Greipel, Demare, Cavendish o Sagan. Y en una de tantas llegadas de nervios, de lucha, estos dos últimos se fueron para casa. Cavendish con rotura de clavícula por un codazo que le propinó Sagan y que le mandó contra las vallas. Expulsión justa para el campeón del mundo. Sagan es uno de los mas icónicos corredores del pelotón, es simpático, gracioso, atento. pero esta vez se ha equivocado y mucho. Cerrar a un compañero para ponerle en peligro es inadmisible se mire como se mire. Ningún triunfo vale la vida o la integridad física de un compañero, rival si, pero compañero, nunca enemigo.
Todos los sprinters saben lo que se juegan y forma parte de su oficio, siempre al límite de la caída. pero hay lineas que no se pueden rebasar. Sagan, Peter Sagan, a la calle. Y ahora no valen excusas para justificar lo injustificable. A la calle. Fuera del Tour.
Luego está la lucha por la general. Ha habido ilustres eliminados ya por diferentes circustancias. Richie Porte, por una nefasta y fea caída. Tiene mala suerte este chico con el Tour. pero es que el Tour es veleidoso con quienes lo cortejan. Es lo que tiene, un fallo, un pequeño, minúsculo error y te vas a casa. otro tanto le pasó a otros corredores que vieron estrelladas sus ilusiones en el asfalto. Valverde en la primera etapa, con Jon Izaguirre, Geraint Thomas y Robert Gesink entre los últimos en abandonar. Otros como Demare han llegado incluso fuera de control en un Tour en el que se vuela cada día.
Y luego están los que decepcionan, los que venden humo y no están. Gente como Contador o Quintana, siempre favoritos para la prensa bien pagada y vendedores de humo. Es desde la modestia desde donde se ganan las carreras, no desde el púlpito de la prensa. A las primeras de cambio, uno, Contador, porque es un quiero y no puedo, acabado desde hace ya bastante tiempo, desde que le descubrieron haciendo trampas y no quiso admitirlo como si hizo Valverde. y quiso demostrar que sin doparse podía ganar, y se ha visto que no. Humo. Y Nairo, eterno segundo que seguirá acumulando segundos puestos con ese miedo a atacar, con ese correr cobarde esperando a los demás siempre, sin apostar nada, esperando que sean siempre los otros lo que muevan ficha. Así no se puede ganar, hay que ser valiente y arriesgar y Nairo Quintana no lo es. No está nunca y no se le espera. Hubo segundos como poulidor que luchaban siempre y por eso se les reconoce. A Quintana se le reconocerá por ser el mas cobarde y reservón de los corredores de esta época. Humo.
Y luego están los "outsiders", la gente que anima el cotarro, los valientes. Fabio Aru, que ataca siempre que la carretera se empina, sin mirar atrás. Que un día puso contra las cuerdas a Froome, el lider, hasta que se cansó de esperar a los demás, a los cobardes. Romain Bardet, que corre mas con corazón que con otra cosa, pero nos hace volver a amar el ciclismo. Valiente como pocos. Lilian Calmejane, joven promesa del ciclismo francés que llegó a meta con calambres en las piernas poniéndonos en vilo a todos. un 10 para el. Y el trabajo duro y esforzado de los obreros Mikel Nieve y Mikel Landa, los nuestros, que siempre dan la cara. Obreros de la bicicleta que lo dan todo cada metro de la ruta.
Y esto no ha hecho más que empezar, queda la segunda parte, la buena, la definitiva. Estaré aqui para contarlo, para rectificr si me equivoqué, que creo que no, y para rendir homenaje a los héroes de la ruta.
Las primeras jornadas suelen ser de nervios, propicias para los sprinters puros, los Kittel, Greipel, Demare, Cavendish o Sagan. Y en una de tantas llegadas de nervios, de lucha, estos dos últimos se fueron para casa. Cavendish con rotura de clavícula por un codazo que le propinó Sagan y que le mandó contra las vallas. Expulsión justa para el campeón del mundo. Sagan es uno de los mas icónicos corredores del pelotón, es simpático, gracioso, atento. pero esta vez se ha equivocado y mucho. Cerrar a un compañero para ponerle en peligro es inadmisible se mire como se mire. Ningún triunfo vale la vida o la integridad física de un compañero, rival si, pero compañero, nunca enemigo.
Todos los sprinters saben lo que se juegan y forma parte de su oficio, siempre al límite de la caída. pero hay lineas que no se pueden rebasar. Sagan, Peter Sagan, a la calle. Y ahora no valen excusas para justificar lo injustificable. A la calle. Fuera del Tour.
Luego está la lucha por la general. Ha habido ilustres eliminados ya por diferentes circustancias. Richie Porte, por una nefasta y fea caída. Tiene mala suerte este chico con el Tour. pero es que el Tour es veleidoso con quienes lo cortejan. Es lo que tiene, un fallo, un pequeño, minúsculo error y te vas a casa. otro tanto le pasó a otros corredores que vieron estrelladas sus ilusiones en el asfalto. Valverde en la primera etapa, con Jon Izaguirre, Geraint Thomas y Robert Gesink entre los últimos en abandonar. Otros como Demare han llegado incluso fuera de control en un Tour en el que se vuela cada día.
Y luego están los que decepcionan, los que venden humo y no están. Gente como Contador o Quintana, siempre favoritos para la prensa bien pagada y vendedores de humo. Es desde la modestia desde donde se ganan las carreras, no desde el púlpito de la prensa. A las primeras de cambio, uno, Contador, porque es un quiero y no puedo, acabado desde hace ya bastante tiempo, desde que le descubrieron haciendo trampas y no quiso admitirlo como si hizo Valverde. y quiso demostrar que sin doparse podía ganar, y se ha visto que no. Humo. Y Nairo, eterno segundo que seguirá acumulando segundos puestos con ese miedo a atacar, con ese correr cobarde esperando a los demás siempre, sin apostar nada, esperando que sean siempre los otros lo que muevan ficha. Así no se puede ganar, hay que ser valiente y arriesgar y Nairo Quintana no lo es. No está nunca y no se le espera. Hubo segundos como poulidor que luchaban siempre y por eso se les reconoce. A Quintana se le reconocerá por ser el mas cobarde y reservón de los corredores de esta época. Humo.
Y luego están los "outsiders", la gente que anima el cotarro, los valientes. Fabio Aru, que ataca siempre que la carretera se empina, sin mirar atrás. Que un día puso contra las cuerdas a Froome, el lider, hasta que se cansó de esperar a los demás, a los cobardes. Romain Bardet, que corre mas con corazón que con otra cosa, pero nos hace volver a amar el ciclismo. Valiente como pocos. Lilian Calmejane, joven promesa del ciclismo francés que llegó a meta con calambres en las piernas poniéndonos en vilo a todos. un 10 para el. Y el trabajo duro y esforzado de los obreros Mikel Nieve y Mikel Landa, los nuestros, que siempre dan la cara. Obreros de la bicicleta que lo dan todo cada metro de la ruta.
Y esto no ha hecho más que empezar, queda la segunda parte, la buena, la definitiva. Estaré aqui para contarlo, para rectificr si me equivoqué, que creo que no, y para rendir homenaje a los héroes de la ruta.


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