Temporada de ciclocross

Llegó el final del otoño, a las puertas de la navidad y llegó asimismo nuestro viejo amigo el ciclocross. Es una especialidad del ciclismo, de nuestro amado ciclismo un tanto olvidada en nuestras tierras, pero que cada vez va a mas. En el norte de Europa, en Flandes, Bélgica, Holanda, Alemania, mueve miles y miles de seguidores. Allí es toda una tradición y las grandes figuras del ciclocross mueven contratos millonarios y se ganan el pan mas que bien. En cada carrera hay miles de aficionados que pagan entrada para verlo, hay incluso un canal que retransmite por televisión 24 horqs de ciclocross al día. Hay pruebas míticas que acaparan centenares de páginas en diarios de tirada nacional y la gente, el aficionado, lo sigue religiosamente. Es un negocio que mueve millones. A su lado, el ciclismo de carretera es secundario, baladí, pequeño y carente de la máxima importancia que la especialidad del barro si tiene. Aquí en España estamos en ello. Hace tres años, cuando empecé a correr éramos apenas 8 Master 50, los de mi categoría (que mayor estoy, por dios). Ahora pasamos de 20 en muchas carreras. y las demás categorías lo mismo. Ahora una carrera congrega a mas de 200 corredores cada fin de semana. Estamos lejos, si, aún queda mucho por hacer, pero esto va cada vez a mas y no hay quien lo pare. Es una especialidad bonita, divertida, dura como ninguna otra y atractiva para el público.Es cómoda de ver (si no llueve mucho) para el público asistente. Puedes ver gran parte del circuito y ves pasar corredores continuamente. No es como el Tour o la Vuelta, en la que echas un día entero para ver 15 segundos de ciclismo. Y aqui los rivales són de mas talla. Además de los demás corredores están los obstáculos que la naturaleza pone cada día. unos días la arena traicionera que te hace patinar y te lleva al suelo. Otros es el frío o la lluvia que te cala hasta los huesos y hace que no sientas las manos ni los pies. Y otras veces, la mayoría, el compañero inseparable de estas carreras, el barro. No hay nada mas duro que el barro, que se agarra a las ruedas, a las piernas, que destroza las mecánicas de las bicicletas. Que destruye los frenos, las llantas, la paciencia de los corredores. Son ya míticas las fotografías de los corredores de nuchas pruebas llegando a meta rebozados completamente de barro, pero, eso si, con una sonrisa satisfecha en el rostro. Porque cuanto mayor es el rival, cuanto mas duro, cuanto mas sacrificado y cuanto mas dolor te produce, mayor es la satisfacción de terminar. Eso es lo que hace grande el ciclocross. Este año tenemos mas pruebas que nunca en madrid. No somos el país vasco, aún, pero tiempo al tiempo. Es tiempo de ciclocross, bueno, y de futbol americano. Yo disfruto con ambos, viendo un partido de los Dallas Cowboys contra los New England Patriots o una carrera en Veldrijden o Zondhoven. Ambos eventos son para super atletas. Espectáculo puro apto solo para los mas fuertes. Porque es temporada, de ciclocross.

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