Gala del ciclismo 2014

Este año, una vez mas, iremos a la Gala del ciclismo madrileño en las instalaciones del INEF. Y este año será especial. Este año vamos a ser la escuela que suba a lo mas alto para recoger el premio a la mejor escuela del año. Porque mis niños y niñas son los mejores. Como escuela, como equipo y como personitas que son. Los mejores. Porque mis niñas, mis niños, han trabajado muy duro, han entrenado con frío, con calor, con lluvia, con barro, con viento. Han crecido como personas, han madurado, se han hecho mas altos, mas mayores, mas maduros. Muchos de ellos son mas sabios que nosotros. Ven la vida con alegría, con optimismo. Tienen los ojos limpios y una fe en el futuro, en el mañana, que nosotros ya dejamos atrás. Me rejuvenece estar con ellos, contarles cosas de "Hora de Aventuras", cantar las canciones de "Bob Esponja", darles rabia con mi carpeta de "Bakugan" que es mía y solo mía. Invitarles a chuches, compartir con ellos un sendero entre arbolitos y enseñarles las vistas desde el mirador de La Avanzada. Con ellos me siento bien, mas joven, mas limpio. Estar a su lado es rebobinar un mucho de mi vida y volver a los momentos y tardes de juego al salir del cole. Porque mis niños, mis niñas, son lo mejor del mundo. Y quiero, este sábado, que suban al escenario a recoger ese premio, ese reconocimiento, a la mejor escuela. Quiero que suban al escenario y se empapen de la ovación que les va a dar un anfiteatro lleno de gente. Quiero que el brillo de sus ojos se intensifique al recibir los aplausos, que la sonrisa de sus bocas se ensanche al ver a la gente en pié aplaudiendo. Quiero que sepan, que todos lo sepan, que son los mejores. Porque año tras año me demuestran que en el ciclismo, como en la vida, hay que ir poco a poco, y de esta manera se llega lejos, muy muy lejos. Los valores del ciclismo, el sacrificio, es trabajo, el esfuerzo, el sobreponerse a todo, al dolor, al cansancio, al frío y al calor, les hacen crecer siendo mejores. Porque son unas personitas especiales. Son mas maduros que la mayoría de niños y niñas de su edad. Pero que voy yo a decir de ellos. Son mis niños, mis niñas, mi escuela, mi vida. Gracias chicas, gracias chicos. Sin vosotros mi vida tendría muchos menos colores de los que tiene. El sábado os darán un premio, pero vosotros me lo dais a mi todos los días.

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