Feria de la bicicleta

Estuve el sábado en la llamada "Feria de la bicicleta". Y lo que pude constatar es que efectivamente esto es cada vez mas "feria". Empezando por los feriantes, que son los fabricantes de bicis. Celebraban el mismo fin de semana y en dos sitios diferentes el Festibike y el Expobike. Como si no hubiera fines de semana suficientes a lo largo del año. Supuestamente se repartían el "pastel", por un lado Mérida, Trek, Bh y Giant. Por otro Specialized, Scott, Cannondale y Colnago. ¿Es que tengo que perder un fin de semana y pagar dos entradas para ver toda la oferta del mercado? Pues nada, a ver bicis. Lo primero que me llama la atención es la cantidad de bicis eléctricas que se ofertan. ¿Pero la bici no es un vehículo de tracción "animal"? Bueno, es una perversión de la naturaleza, pero al fin y al cabo es mejor que un vehículo propulsado por petroleo. Se ve un importante auge del ciclismo urbano, bicis para ir a trabajar, para ir al instituto y pasear las calles de Madrid. Un concepto que va en auge es el de las bicicletas "Fixed", esas que no tienen cambios y algunas ni frenos, porque son de piñón fijo. Son la esencia de la bicicleta y la simplicidad mecánica llevada al extremo. Bueno, se las dejaremos a los puristas de la bici. A mi dame carbono, ¡que le vamos a hacer!
Y luego está el "mercadillo" con el que nos quieren liar. Las bicis de montaña llevaban ruedas de 26 pulgadas. Luego aparecieron las de 29 pulgadas. En las carreras no ves otras y si eres de los que aún lleva tres platos te miran raro. Bueno, pues vale, las 29 pulgadas molan mas, que si, que el tamaño es importante. Estaba a punto de claudicar en mi clasicismo cuando aparecieron las de 27 pulgadas y media. O sea, ni 26 ni 29, justo en medio, 27,5. ¿Pero a que juegan? Cada vez que salen con un invento resulta que el anterior que era el acabóse ya no vale. Tenía una horquilla de 100 mm. luego salieron las de 120 mm., acabé comprando una y ahora el que tiene menos de 150 mm. está desfasado. Nos empujan a tener lo último diciéndonos que lo anterior está desfasado, que tenemos que cambiar. Y hay que cambiar de todo. Horquillas de suspensión, frenos de disco, tamaños de rueda, tamaños de ejes, diferentes medidas de eje pedalier... hay que ser un experto para saber lo que lleva una bici. Yo creo que nos quieren vender la moto. Que gastemos sin ton ni son. Que compremos el último modelo y le añadamos un gps con wi-fi con cam y bluetooth para que (como ya ocurre con los móviles) se quede todo obsoleto el año que viene.
Pues no juego señores. Ni lo uno ni lo otro. Ni la simplicidad de una fixed ni la tecnología aeroespacial de las nuevas. Quiero una bici para montar en ella. Para que me lleve por los caminos y me deje disfrutar de un día de sol. Que me lleve a lugares donde no he estado antes para ver sus paisajes. Que me permita llegar a ese pueblo donde ponen unas raciones de patatas revolconas de tapa con las cervecitas. Quiero una bici para ir a trabajar y que si la dejo atada a una farola no dure cero-coma antes de ser robada. Una bici normal. Como la que teníamos de pequeños, que ni tenían un Shimano Dura-Ace ni pesaban 7 kilos. Pero... ¡como nos lo pasábamos con esa bici!
Señores, no nos volvamos locos. En mi bici de montaña, la que uso para ir a trabajar, para ir a la sierra con mis amigos a disfrutar no tengo cuentakilómetros. No me importa la velocidad media, ni la distancia recorrida. No me importa que tenga una geometría desfasada o una horquilla obsoleta o unos componentes anticuados. Porque con ella me lo paso bien. Y lo demás... son "ferias".

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