Villadelprado, retorno a la competición

Llegó al carrera de MTB de Villadelprado. Hace ya 10 años que no competía en MTB. Vamos, una eternidad. Primero se celebró la carrera de escuelas. Diversos problemas con las licencias provocaron que los prolegómenos de las inscripciones, recogida de dorsales, licencias, etc fueran un caos y el nivel de estress muy alto. Vamos, que estábamos todos más que de los nervios. Los chavales muy bien, ahí luchando. Mención especial para José Cuerdo que ganó su primera carrera de MTB, y no será la última.
Así que llegó mi momento, el retorno a la competición. Me fuí a poner mi dorsal, mi hija me ayudó y con la placa y el dorsal puestos me preparé. Vamos a la salida y saludo a los compañeros de categoría. Nos ponen en la salida y todo son risas nerviosas. Bueno, ya queda poco - pienso en ese momento -  ahora una horita o así de esfuerzo y se acabó. Dan la salida. ¡Dios mío, como han salido! Todos a toda pastilla. Yo salgo que no puedo mas y se me van ¿Pero donde van estos tíos! Detrás de mí solo viene uno retrasado. Llegamos al final de la primera subida y casi nop puedo mas, el corazón se me sale del pecho, esto no puede ser, tengo que aflojar el ritmo. Je, je, que tontería acabo de escribir, aflojar el ritmo. Si acaso se apreta mas en la bajada y ya recuperaremos después. Empieza la primera subida larga y dura. Hay un trozo que tengo que echar pie a tierra porque no tengo tracción. Luego unas primeras bajadas bastande deshechas, madre mío, aqui hay que frenar o te vas fuera. Llegamos a la segunda subida grande. Plato mediano, aguanto como puedo y voy pasando gente. A Cesar le conozco ¡Vamos Cesar! le animo mientras le paso. Luego veo a tres de Boadilla, son Junior y han salido antes. Los voy pasando una después de otro, poco a poco, sin ansias. Luego veo a mis primeras víctimas, un Master 40 y un Master 50. Antes de llegar al final de la subida los paso a los dos. Llega la bajada gorda. Mucha gente en los tramos peligrosos, para ver las caídas supongo. La gente es mazo de morbosa, pero también eso ayuda cuando corres porque cuando ves a mucha gente sabes que ahí hay que tener mas cuidado. Bajo la parte de piedras bajándome en dos tramos de la bici, no sabía las trazadas y no quería arriesgar. Llego al final, ahora hay que cruzar un arroyo... ¡Madre mía! Que bajada para cruzarlo. Demasiado tarde, ya he metido la rueda delantera, así que no me queda otra que seguir y salir por el otro lado. Al final paso sin matarme, ¡que suerte! o sea, que se puede pasar. Llego a la recta de meta y empiezo a subir. Me viene por detrás una fémina, Lucía y me pide paso. Bueno, no soy machista y ella va mejor que yo, así que me echo a un lado y la dejo pasar. Luego voy detrás un rato dándola ánimos. ¡Vamos Lucía, que tu puedes! De esta manera empezamos a subir por segunda vez. Pero de pronto miro hacia atrás y meo al Master 50 que viene recuperando, ¡mierda! hay que apretar. Paso de nuevo a Lucía, la saludo y me despido con un ¡Hasta luego y mucha suerte! y salgo disparado para alante. En el tramo que en la primera vuelta tuve que echar pie a tierra paso volando, sin esfuerzo. Que bien, ahora me voy encontrando. Bajo bastante bien y en la subida larga de nuevo voy pasando gente. Vea a Cuerdo bajando por las piedras, ¡Animo!, pero seguro que no me oye. Llego a las piedras, paso a un corredor de Mammoth y ¿a saco para abajo! Si en la primera vuelta me bajé e iba con cuidado en esta segunda todo lo contrario, arriesgando y a saco para abajo, dejando fluir la bici en las piedras y los escalones, seguro de que no volcaría. Cruce del arroyo en plan Jabato y recta de Meta, que maravilla. Cansado y conmtento, las viejas sensaciones de las carreras antaño olvidadas vuelven a mi. Me siento joven de nuevo, como me lo he pasado de bien, quiero mas, quiero repetir. Después miro las clasificaciones, 9º para mi muy bien, para ser un "novato" no ha estado mal. Lo importante es que mis niños me han visto, debo ser su ejemplo para que se esfuercen en los entrenamientos y las carreras. Alpedrete será el día 3, me espera allí, volveré a portar un dorsal y veremos que tal se da.

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