Cara y cruz del ciclismo
Ayer participé en la Sierra Norte. 145 kilómetros con 2.500 mts de desnivel. Paisajes de ensueño (sobre todo los alrededores de la Puebla de la Sierra y el Hayedo de Montejo). El tiempo acompañó y no hizo ni frío ni calor, como a nosotros nos gusta. Buena participación, casi 500 corredores y la organización bastante buena. Incluso nos dieron de comer caldereta al final de la carrera. Fuimos cuatro compañeros de la Peña. Para algunos era la primera de carretera y se les veía nerviosos. Les aconsejé que no se pusieran en cabeza, que allí la gente va con el cuchillo en la boca, sin conocimiento, como si les fuera la vida en el empeño. La cabeza de carrera es terreno vedado para novatos, lugar de frenazos, enganchones, alcances y peligro continuo. Bonilla no me hizo caso. Se metió allí donde se afilan los puñales y se llevó una puñalada. Cuando pasamos por El Berrueco vi a un ciclista caído. No quise mirar. Pero David me alcanzó enseguida:
- ¿Has visto? Creo que era Boni.
Nos dimos la vuelta sin pensarlo y llegamos a su lado. Tendido en el suelo rodeado de salpicaduras de sangre. Consciente, eso si.
- No os paréis, tenéis que seguir - nos dijo.
Enseguida llegó la ambulancia con los médicos, así que decidimos seguir. Pero ya no era lo mismo. Cada vez que cerraba los ojos le veía allí, tirado en el suelo. Luego me llamaron por teléfono, estaba ingresado en el hospital, rodilla, clavícula, varios puntos en la cabeza...
Que mala suerte. Un día perfecto, con clima perfecto, con paisaje perfecto y compañeros para vivirlo. Todo se va al garete por un hachazo del destino. Una jornada festiva se descompone para formar un cuadro trágico. La cara y la cruz del ciclismo. El lado oscuro, el dolor y la sangre. Espero que Bonilla se recupere, al fin y al cabo esto nos ha pasado a todos y aquí seguimos. Porque esto no sé que tiene que engancha, y mucho. Miras atrás y ves las veces que besaste el suelo y te preguntas como es posible que sigas haciendo esto. Pues por eso, porque esto tiene una cara y una cruz, y de la cruz te olvidas para disfrutar y vivir solo lo bueno. Como la vida, hay que ser positivo y valorar mas lo que viene a darnos la felicidad.
Animo Boni, dentro de poco contaremos esta... junto a las demás batallitas y nos reiremos mientras nos tomamos otra cerveza.
- ¿Has visto? Creo que era Boni.
Nos dimos la vuelta sin pensarlo y llegamos a su lado. Tendido en el suelo rodeado de salpicaduras de sangre. Consciente, eso si.
- No os paréis, tenéis que seguir - nos dijo.
Enseguida llegó la ambulancia con los médicos, así que decidimos seguir. Pero ya no era lo mismo. Cada vez que cerraba los ojos le veía allí, tirado en el suelo. Luego me llamaron por teléfono, estaba ingresado en el hospital, rodilla, clavícula, varios puntos en la cabeza...
Que mala suerte. Un día perfecto, con clima perfecto, con paisaje perfecto y compañeros para vivirlo. Todo se va al garete por un hachazo del destino. Una jornada festiva se descompone para formar un cuadro trágico. La cara y la cruz del ciclismo. El lado oscuro, el dolor y la sangre. Espero que Bonilla se recupere, al fin y al cabo esto nos ha pasado a todos y aquí seguimos. Porque esto no sé que tiene que engancha, y mucho. Miras atrás y ves las veces que besaste el suelo y te preguntas como es posible que sigas haciendo esto. Pues por eso, porque esto tiene una cara y una cruz, y de la cruz te olvidas para disfrutar y vivir solo lo bueno. Como la vida, hay que ser positivo y valorar mas lo que viene a darnos la felicidad.
Animo Boni, dentro de poco contaremos esta... junto a las demás batallitas y nos reiremos mientras nos tomamos otra cerveza.
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