La fiesta del Alpe d'Huez
Al dia siguiente llegó la etapa del Alpe d'Huez, la montaña de los Holandeses, asi llamada porque cada año los holandeses toman sus 21 curvas y convierten una etapa en una fiesta. Nosotros subimos por la parte de atrás, por el Col de la Sarenne, ya que la subida quedó cerrada a las bicicletas desde las 8 de la mañana. El Col de la Sarenne es una subida dura y revirada que se agarra bastante. Después de coronar seguimos hasta el Alpe y entramos en una estación de esquí abarrotada de gente y de ciclistas. Una pantalla gigante puesta por la organización nos permitió ver la etapa de salida con el Telegraph y el Galibier. Vimos el ataque a la desesperada de Alberto Contador y los primeros apuros del heroe francés y maillot amarillo Thomas Voeckler. Una vez que coronaron el Galibier cogimos nuestras bicis y bajamos a la curva cuatro para ver la etapa en directo. era alucinante ver la cantidad de gente que había. la carretera era un reguero de gente con disfraces y vestimentas multicolores, pero sobre todos los colores el naranja que identifica a los holandeses. Al rato de estar alli se acerca el bramido de los aficionados, el rugido de la multitud. Viene el Tour. En cabeza Alberto, Samuel y un francés del Europcar. Detrás de ellos el grupo del que tira Cadel Evans para perder el mínimo posible. Al final gana el francés. lo oímos por la radio y nosotros seguimos a pie de cuneta animando a todos, hasta el último. Son unos heroes. Luego dos horas para salir de allí, gente y mas gente, bicicletas y mas bicicletas, un volcán de afición. Increible que pueda caber tanta gente en una subida. De vuelta a les Deux Alpes kilómetros de cunetas con coches y caravanas aparcados. Mañana nos volvemos, pero esto quedará impreso en nuestra memoria. Una vez en la vida hay que venir aqui, a la meca del ciclismo, vivirlo y verlo, que no te lo cuenten.
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