Estuve viendo el Tour en el Galibier
Pues si. El día 16 nos fuimos un grupo de amigos a ver el Tour de Francia. Aprovechamos para subir algunos puertos como el Alpe d'Huez, el Galibier, el Lautaret, La Berarde, La Sarenne y Les Deux Alpes. En los dos alpes incluso pude practicar una deliciosa mañana de descenso en MTB. Y en esto llegó la etapa con final en el Galibier. El puerto es de aúpa. El día anterior subimos en bicicleta y aún había nieve. Unos alemanes que pasaron la noche en la autocaravana nos contaban que habían llegado a -20 grados durante la noche. ¡Y aún faltaba un día para la etapa! La verdad es que esta gente tiene una afición de miedo. Pues cuando llegamos al Galibier el día de la etapa estaba a reventar. No dejaban ya pasar ni bicicletas, tal era el gentío. esperamos un buen rato pasando unas risas viendo a la gente disfrazada y la caravana publicitaria. Charlamos con ghente de varias procedencias y de pronto miro a lo alto y alucino. Muy lejos, entre las nubes hay cuatro aviones dando vueltas. Son los que emiten la señal de televisión. A media altura dos helicópteros mas y cuando llega el grupo aparecen por el horizonte otros seis helicópteros de la televisión. esto parece "Apocalipse now". Un rugido se acerca. Miles de gargantas rugen al paso de los corredores, el ruido de los coches, los claxons pidiendo paso, las motos de los gendarmes con las sirenas. es ensordecedor. Y en medio de todo ello, pedaleando en silencio un corredor, callado, concentrado, mirando el asfalto, sudando. La parte mas pequeña, mas discreta del show. Pero la pieza mas importante. Allí, rodeado del fragor de la batalla el pequeño guerrero que libra su pequeña guerra particular, su lucha solitaria contra sí mismo y contra los demás. Pasa deprisa, se va, ya no lo vemos. Otros pasan igual, mas detrás. Sin darnos cuenta todo termina. Es show termina por hoy y ahora toca recoger, volver a casa. Felices, contentos, todos han visto al héroe, Ahora volvemos para descansar, porque mañana hay mas, mañana es el Alpe d'Huez, la montaña mágica, sagrada, la montaña de los holandeses, juez y dios de las alturas. Dicen que quien sale de allí de amarillo gana el Tour. Este año no, pero eso no le quita un gramo de épica. pero eso será otra historia, lo dejo aquí, mañana mas.
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