Temporada de ciclocross
Llegó el final del otoño, a las puertas de la navidad y llegó asimismo nuestro viejo amigo el ciclocross. Es una especialidad del ciclismo, de nuestro amado ciclismo un tanto olvidada en nuestras tierras, pero que cada vez va a mas. En el norte de Europa, en Flandes, Bélgica, Holanda, Alemania, mueve miles y miles de seguidores. Allí es toda una tradición y las grandes figuras del ciclocross mueven contratos millonarios y se ganan el pan mas que bien. En cada carrera hay miles de aficionados que pagan entrada para verlo, hay incluso un canal que retransmite por televisión 24 horqs de ciclocross al día. Hay pruebas míticas que acaparan centenares de páginas en diarios de tirada nacional y la gente, el aficionado, lo sigue religiosamente. Es un negocio que mueve millones. A su lado, el ciclismo de carretera es secundario, baladí, pequeño y carente de la máxima importancia que la especialidad del barro si tiene. Aquí en España estamos en ello. Hace tres años, cuando empecé a correr éramos...